Entre RÃos
Aspiramos ser primer mundo; alentamos el regreso de trenes y barcos a la Argentina
UNIVERSO
12-03-2026
El Marco del éxito (Nota de opinión)
12-03-2026-H:7.31
La alegrÃa no siempre tiene forma de júbilo, puede estar escondida también en una forma de confort complaciente. Puede verse vagamente reflejada aún en una devolución de aceptación.
Lograr un desequilibrio en una dirección apropiada tras una comparación impartida podrÃa redundar en esa satisfacción difusa que podrÃa ser respondida positivamente.
Esa alegrÃa difusa con el fin de una aprobación podrÃa ser el logro obtenido de una comparación ya casi impensada por la distancia de los comparendos. Un trabajo propio de la polÃtica.
Una conflagración lejana en distancia podrÃa tener un efecto casi nulo ante un electorado que forma parte de un sistema donde la condición de potencia rectora está asumido como parte indisoluble de su propia condición. Lo que no está asumido como parte constituyente de esta condición es la derrota, ni siquiera en su forma más simple de fracaso. La derrota nunca ha desembarcado directamente en la tierra firme de EEUU (o la simplificación apropiativa y petulante de América), nadie lo ha osado ni podido llevar adelante.
Una prolongación indebida podrÃa catalogar como fracaso, de ahà la necesidad de las afirmaciones de precisión forzada de Trump. Sus medidas de tiempo son contundentes, su voz determina inicios, finales y fechas destacables sostenidas por la autoridad de su voz lograda en solo año y medio de sacudir el sistema a su gusto.
El caso Irán tiene un plazo acotado para que su desarrollo no interfiera en las elecciones de medio término de noviembre. El bienestar de intrascendencia necesaria para que no interfiera negativamente en la imagen de Trump de cara a las elecciones puede ser reforzado con un logro comparativo.
Trump no se enfrenta a ningún candidato visible, su contrincante es el partido demócrata, ese mismo que sin la vergüenza correspondiente casi oficializa una derrota ante la revolución antiimperialista de los Castro. Obama rindiendo pleitesÃa en la isla del régimen de la miseria en pleno naufragio y sostenido por la succión del petróleo venezolano puede ser el afiche que Trump le asigne a su oposición si este logra que el suyo sea la liberación de Cuba. El triunfo de la caÃda de ese régimen significarÃa de inmediato rebatir la vergüenza del intento de aceptación de la derrota de sus adversarios demócratas. La comparación prevalecerÃa sobre la distancia temporal
El trabajo de Marco Rubio se esconde en la distracción que el conflicto de Irán genera. Su éxito lo catapultarÃa a la altura presidenciable sin posibilidades legales. El reordenamiento del estado número 51 podrÃa ser su premio de un sillón presidencial acorde a su tenacidad. El estado calamitoso de Cuba solo podrÃa ser revertido por la ayuda de EEUU. La ideologÃa socialista instalada en la isla y el intervencionismo soviético la condujeron al declive y de ahà al colapso, con Rusia no habrÃa diferencia y un giro hacia China significarÃa el sometimiento y desangrado final. La revolución se ha conducido sola a la respuesta final, el capitalismo es la única salida y Marco es la garantÃa de su aplicación en la medida y velocidad adecuada para ese escenario donde el capital fue demonizado durante 80 años.
La clave: el regreso a la libertad sin que la misma provoque el shock de una crisis humanitaria que se transforme en pancartas de propaganda y resurrección de cualquier intento de sometimiento a falacias colectivistas.
Un posible triunfo electoral de Trump estará condicionado al éxito del tiempo adecuado de la cuestión Irán pero el peso de Irán podrÃa quedar disminuido tras un éxito de Marco Rubio (una estocada directa al corazón Demócrata).
Ing. Paul Battistón