Entre R铆os
Aspiramos ser primer mundo; alentamos el regreso de trenes y barcos a la Argentina
VILLA ELISA, ENTRE R铆OS, ARGENTINA.
06-02-2026
EL MUSEO SE LLENO DE RADIOS DE LA EPOCA DEL FUNDADOR.
06-02-2026-H:10.00
Anoche en el Museo El Porvenir, el lugar que fuera residencia del fundador de Villa Elisa, H茅ctor de El铆a, se exhibieron modelos de radio que datan de la 茅poca del inicio de la radiodifusi贸n en Argentina (27 de agosto de 1920) y en el mundo se ubica en el a帽o 1906.
Por lo tanto, Eduardo Burruchaga, apasionado y coleccionista de radio antiguas que funcionan, dio a conocer datos de la primera manera que tuvo la humanidad de propagar noticias a distancia, por lo que fue el siglo 20, el comienzo de la realidad electr贸nica que hoy es parte de la vida de la gente.
La onda corta y onda larga que ten铆an los grandes receptores, produjeron que personas de familias se convirtieran en oyentes. Desde ese momento, la radio constituy贸 el v铆nculo y compa帽铆a que atrapo por su importante funci贸n de informar al instante lo que ocurr铆a en el mundo, hasta entonces desconocido.
Medio avanzado el siglo, en 1951 apareci贸 LT11 de Concepci贸n del Uruguay, y la joven Margarita Trigo, residente en esa ciudad, contaba de los locutores y voces que le quedaron grabados. Rosalia Charrier, Juan Carlos Neris del Sportman, la revista social del mediod铆a, eran infaltables presencias en su vida cotidiana.
Margarita Trigo, anoche con su infaltable verborragia amplia y expansiva, condimentaba cada momento de su vida y el significado de la radio, mientras Eduardo Burruchaga, la escuchaba con atenci贸n.
Hermosa jornada en un lugar muy propio para un recuerdo de ese tipo. Porque precisamente fue all铆, donde buena parte de la poblaci贸n de la primera d茅cada del siglo pasado, la que seg煤n relata Horacio Francou en uno de sus libros, H茅ctor de El铆a convoc贸 a la poblaci贸n una noche, casi con seguridad al mismo patio de ayer, a escuchar un fon贸grafo o vitrola. Hay que entender el estupor de los presentes al escuchar desde un aparato ubicado arriba de una mesa, las voces que entonaban una canci贸n. Era gente que solo hab铆a escuchado voces de otros pares, y nunca otras que salieran de aparatos extra帽os que hac铆an dif铆cil de comprender la situaci贸n.
En el marco de una vieja casona, se revivi贸 episodios de esos tiempos, con ruidos de esa 茅poca, cuando Margarita encendi贸 el gran aparato, que emiti贸 sonidos que se llamaban descargas, porque la primitiva radio, estaba dando sus primeros pasos y anoche se mostraba el comienzo de la era de la radiofon铆a.