Entre Ríos
Aspiramos ser primer mundo; alentamos el regreso de trenes y barcos a la Argentina
ENTRE RíOS. ARGENTINA
01-04-2024
No solo personas. La dictadura de 1976 hacia desaparecer ramales.
2024-04-01-H:18.39
En cada 24 de marzo se pone el acento en la cantidad de desaparecidos y asesinados por la dictadura de 1976.
Lo que muy pocos preguntan, es cuantas estaciones se clausuraron y cuantos pueblos murieron al hacer desaparecer los ramales ferroviarios.
En la provincia de Entre Ríos, se clausuraron en 1977, 8 ramales, con un total de 452 kilómetros, que comprendían 32 estaciones. La mayoría, eran pueblos que se habían formado a partir del ferrocarril. Las 20 estaciones y pueblos que quedaron sin tren.
Los ramales clausurados para pasajeros en 1977, por la dictadura encabezada por Videla fueron:
1-Caseros-San Salvador; ramal de 100 kilómetros, que sufrió la clausura del tren de pasajeros en abril de 1977. Se hacía con coche motor Drewry, desde 1937 hasta mayo de 1975, y desde allí y hasta 1977, tren mixto, (pasajeros y carga), locomotora a vapor, coche furgón y un coche de pasajeros clase única. En abril de 1977, se clausuró totalmente el ramal entre Elisa y San Salvador, con cierre y abandono de La Clarita y Arroyo Barú. También se clausura Pronunciamiento y 1º de Mayo. Solo Villa Elisa quedó con jefe de estación para el tren de carga entre Elisa y Concepción del Uruguay. El tren de carga de arroz, corrió exclusivamente para Cooperativa Arroceros Villa Elisa, hasta junio de 1980. (A partir de esa fecha, y hasta 1998, la Cooperativa debió llevar en camiones el arroz hasta la estación San José y de allí trasbordar al tren. Era carga cautiva de por vida para el ferrocarril, que sumaba cientos de toneladas por año con producción en ascenso)
2- Crespo-El Pingo, un ramal de 66 kilómetros, que sufrió la clausura de trenes de pasajeros y carga en 1977, que se hacía con coche motor Drewry, Birminghan, Ganz o Fiat, y el cierre y abandono de cinco estaciones; Seguí, Viale, Tabossi, Sosa y María Grande. El sector entre Viale y El Pingo, se mantuvo para la carga hasta 1980.
3-Nogoyá-Victoria, ramal de 48 kilómetros, que padeció la clausura de pasajeros y carga en 1977, y el abandono de sus tres estaciones, Febre, Antelo y Victoria, además de las vías al puerto. El servicio se hacía con coche motor Drewry o Fiat.
4-Sola-Raices, ramal de 53 kilómetros, clausurado en 1977, para pasajeros y carga, y cerradas y abandonadas sus cuatro estaciones; Maciá, Guardamonte, Durazno y Raíces. El servicio se hacía generalmente con coche motor Birminghan, que partía desde Concepción del Uruguay.
5-Rosario Tala-Gualeguay- Puerto Ruiz, ramal de 113 kilómetros, clausurado para pasajeros y carga, en 1978, y cerradas sus 8 estaciones, Echague, Mansilla, Arroyo Clé, Galarza, Lazo, Gonzales Calderón, Las Colas y Gualeguay. Puerto Ruiz había sido clausurado en 1968. Este ramal, fue el único que mantuvo hasta el final la locomotora a vapor, con tres vagones de madera; Furgón, segunda y primera. El tramo entre Gualeguay, Empalme Las Colas y Enrique Carbó, también fue clausurado para pasajeros en 1978, pero la estación Gualeguay siguió activa hasta 1992, para la venta de pasajes, y se llevaba a los viajeros en colectivo de una empresa contratada hasta Enrique Carbó, para los trenes de larga distancia, a Buenos Aires y al norte. Este ramal, resultó el más mutilado de todos, a causa de sus rieles livianos de 8 metros de largo y escaso peso. El sector entre Tala y Echague, resultó el más afectado por el robo y depredación. De las estaciones, Echague hasta 2015, se encontraba muy deteriorada a pesar de estar a cargo de la junta de fomento. La Estación Desvío o Arroyo Clé, fue incendiada en 2015, y solo quedo en pié el galpón de encomiendas, el de carga con el techo destruido, y el molino de agua que aun funciona.
6-Puerto Diamante-Crespo, Ramal de 45 kilómetros, clausurado para pasajeros en 1977, con tres estaciones, Puerto Diamante, Strobel y Puiggari, que quedaron abandonadas. Strobel tenía grandes talleres de reparación ferroviaria, clausurados y abandonados en 1978. El trayecto de pasajeros lo realizaban con Gans o Fiat, que tenían su base en Strobel. La estación Puiggary, fue restaurada recientemente. El puerto Ferroviario de Diamante no funciona desde 1996.
7- Paranacito-Ibicuy- ramal de 17 kilómetros, clausurado para pasajeros desde 1977, cuyas dos estaciones, eran Holt e Ibicuy. Esta última, quedó con su puerto de ferrys abandonado. El tráfico de pasajeros, era los trenes de larga distancia que pasaban por el Ferry a Zarate, y en la estación Holt, subían y bajaban pasajeros. La estación Ibicuy, estaba al servicio de la llegada y salida de los ferrys . Ambas estaciones están en estado de abandono. El puerto ferroviario de Ibicuy, no recibe trenes, y la carga llega hasta la estación Holt, y se trasborda a camión hasta el puerto, distante 2,5 kilómetros.
FUE LA DICTADURA
Todo fue obra de la dictadura que lo llevó a cabo entre 1977 y 78, cuando acechaba a Chile por el canal de Beagle y gastaba millones preparando tropas en movimientos militares. Mientras tanto, “Ahorraba” y arruinaba para siempre a poblaciones y desarticulaba el engranaje comunicante del ferrocarril instalado 80 años antes, cerrando ramales “improductivos”.
Cuando se trata de dimensionar el daño en el país producido en el tiempo de la dictadura, el balance económico, a las oficinas de Buenos Aires, no les duele, porque el objetivo de la ciudad puerto, era desde hace tiempo, destruir, el ferrocarril del interior.
Con la clausura de estos ramales interiores de Entre Ríos y también de todo el país, la dictadura, desarticuló la comunicación de las familias, imposibilitando la venta de sus pequeñas producciones, y cortando de ahí en adelante, los viajes a sus cercanas y lejanas familias, a Buenos Aires y a las capitales de provincias que realizaban una vez cada tanto.
Lo más grave de la artera asonada, es que privaron de la probable inmigración que estaba por llegar desde las grandes ciudades, porque las familias podrían radicarse en el interior gracias a la economía de los trenes, cargando la mudanza en un vagón de carga.
La mayoría de los pueblos mencionados, en 2024, no solo no tienen el tren barato que pasaba, tampoco, existe más el colectivo, y donde lo hace, su costo es sideral.
La paradoja, es que la tragedia del interior ocurrida por obra y gracia del gobierno militar en los años 70; la democracia, la hizo extensiva a todo el resto de la estaciones del país, gracias al gobierno institucional de Carlos Saúl Menem, que aniquiló al ferrocarril del interior en 1993.